El encaje de SDN en las empresas

Queda ya lejos el año 2010, cuando Alcatel-Lucent Enteprise inició su visión de cómo deberían ser las redes de comunicaciones en el futuro. Entonces definimos nuestra estrategia como “Application Fluent Networks” (AFN), con el objetivo de alcanzar en algún momento, la capacidad de identificar las aplicaciones que fluyen por la red, desde los propios equipos que la componen, sin ningún dispositivo externo, y aplicar cambios dinámicamente en la red, en función de las necesidades de dichas aplicaciones.

Todo parece indicar que estábamos en el buen camino. SDN (Software Defined Networks) es precisamente eso, la capacidad que tienen las aplicaciones; de Provisión y Activación de servicios, de Seguridad, de contenidos multimedia y compartición de aplicaciones, videoconferencias, y muchas otras; de modificar la red sobre la que se apoyan para funcionar y adaptarla a sus requisitos.

Los mecanismos internos empleados en AFN son varios, desde la identificación de aplicaciones (OmniSwitch 6860 mediante DPI – por primera vez empleado en un switch de Acceso), hasta la detección de movimientos de máquinas virtuales en el Datacenter y la integración con OpenStack y controladores SDN OpenFlow. Es decir, el concepto de AFN es mucho más amplio que SDN, ya que abre el abanico desde capacidades de recolección de información (Network Analytics) hasta la posibilidad de programar el equipo completamente, accediendo a toda la funcionalidad del Hardware mediante interfaces RESTful-JSON, pasando lógicamente por el soporte de OpenFlow.

Ahora bien, ¿Van las empresas a beneficiarse de estas nuevas funciones? Ya sabemos que algunos Service Providers llevan algún tiempo empleando SDN, especialmente en los entornos masivos de servicios IAAS basados en cloud. Allí SDN tiene toda su lógica de aplicación, ya que permite INDUSTRIALIZAR los mecanismos de provisión (altas, bajas y modificaciones).

Obviamente, muy pocas empresas modifican su infraestructura centenares o miles de veces al día (normalmente lo hacen algunas pocas veces al año), por tanto ahí no debe buscarse el ámbito de aplicación de SDN. Tampoco suelen ser infraestructuras muy complejas y/o heterogéneas, otro de los problemas que SDN puede resolver. Por otra parte las habilidades necesarias para manejar un entorno completo SDN, aún no están disponibles de forma masiva (y barata) en el mercado, por tanto las actividades de Operación y Mantenimiento, lejos de abaratarse, es posible que sean incluso más onerosas.

Queda por tanto una zona abonada para que SDN pueda servir a las empresas: Emplear los diferentes interfaces abiertos de las aplicaciones de NEGOCIO (siempre y cuando los haya, ya que algunas empresas son especialistas en no definir las API, o cambiarlas con la frecuencia suficiente para que cualquier integración sea una pesadilla) para actuar sobre la red de forma que se ACTIVEN recursos (un alta de un nuevo agente en un Contact-Center, una nueva cámara de CCTV-IP, etc.) o MODIFIQUEN recursos (Cambiar la QoS de un flujo cuando se detecta que se inicia una sesión SIP, Bloquear un ataque de DDoS, borrar un usuario, etc.)

Para comenzar a trabajar con SDN, la propuesta de Application Fluent Networks de Alcatel-Lucent ha demostrado estar acertada: Una infraestructura, que es capaz de reconocer Aplicaciones y Máquinas Virtuales, que ya en 2013 soportaba SDN (OF 1.3.1), que puede funcionar en modo HÍBRIDO (funcionar como una red Convencional, programada puntualmente desde OpenFlow o RESTful), con los beneficios de tecnologías FABRIC como SPB (Shortest Path Bridging – 802.1aq) y que se integra en la orquesta compuesta por otros importantes actores (Citrix, VMware, Xen, KVM, NetApp, etc.)

Entrar en el mundo SDN puede ser fácil, de la mano de Alcatel-Lucent Enterprise.

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