desde la nube y sin tormenta

Movilidad, sencillez, uso de dispositivos de consumo, muchos medios (o multimedia), accesibilidad desde cualquier sitio,… son factores fundamentales en las comunicaciones de empresa. Hoy, usuario, servicios y aplicaciones son el centro sobre el que trabajar en las comunicaciones que sirven para hacer posibles los negocios.

Las empresas quieren optimizar su rendimiento y desean proporcionar una experiencia de usuario enriquecida, con acceso de comunicaciones y redes a contenido y aplicaciones. Para ello, facilitar una experiencia conectada ofrece valor personal a cada usuario, colocándolo en el centro del proyecto. De ahí que las grandes, medianas y pequeñas empresas se enfrenten a un reto creado por la demanda de nuevos usuarios, de nueva tecnología y de nuevos modelos de negocio. Y los creadores de tecnología de comunicaciones tenemos que acompañar a nuestros clientes en este reto, ofrecerles opciones y asegurarles un resultado tangible que, tecnológicamente, puede basarse en conversaciones colaborativas, multimedia y móviles sobre infraestructuras de red con soluciones en la nube.

 

DESDE LA NUBE PARA QUE LLUEVA A GUSTO DE TODOS

Hablamos de soluciones en la nube. Y debemos respetar los ritmos que marca cada empresa en su adopción, pues supone nuevos usos y modelos (a este respecto, el paso de soluciones CAPEX a OPEX que da la nube es un claro ejemplo). Que no debe la tecnología modificar el camino de la empresa, si no la empresa aprovechar, en la medida que le proporcione valor, la tecnología. Por ello, el suministrador de soluciones en nube tiene que entregar una plusvalía clara a los servicios de comunicación para usuarios con perfiles más tradicionales (empleados que generalmente trabajan en el puesto de trabajo en la oficina) y a los de perfiles más “modernos” (empleados que son muy móviles y que necesitan servicios como el vídeo). Y hay que conectar sus experiencias, con una solución única y con flexibilidad para todos.

Lo que se pretende es que las empresas se enfoquen en su negocio central. El proveedor de servicios se ocupará de hospedar los recursos necesarios para que conecten sus experiencias en función de sus perfiles. Y también se plantea un modelo de adquisición flexible (de pago por uso y por usuario mensual por ejemplo), para que dichas empresas adquieran las capacidades de comunicación necesarias al ritmo que lo desean, sin comprometer inversiones y disponiendo en todo momento de las últimas innovaciones, lo que sin duda acelera la adopción. Es decir, rentabilizar los despliegues que han realizado las empresas al paso de los años y de las inversiones  que han llevado a cabo. No podemos entender esas inversiones como gasto: por ello, junto a los modelos de despliegue todo-en-nube, se ofrecen despliegues híbridos  que aprovechan una parte muy importante de su base instalada.

NO HAY TORMENTA PARA LOS GESTORES DE IT

Las aplicaciones en nube son un servicio que se ofrece sin instalación de equipos en la empresa, y necesitan por tanto una infraestructura menor si todas las comunicaciones están en la nube. Sin embargo, ver qué dispositivos y qué aplicaciones están presentes en la red de acceso de la compañía, cuando tiene equipos instalados y aplicaciones servidas desde la propia empresa con modelos híbridos o sin nube), enfrenta a los gestores de IT a un desafío nuevo, con la eclosión de dispositivos móviles y las aplicaciones que llevan asociadas. Y más dada la naturaleza dual de las redes de acceso, compuestas generalmente por redes de cable y de radio. Pero a esto nos referiremos en otras colaboraciones.

O TODO LO ANTERIOR DICHO DE OTRA FORMA

El objetivo fundamental de la estrategia en la que se basa la oferta de las comunicaciones en nube es el de que las empresas flexibilicen sus comunicaciones y las conviertan en un soporte que participa activamente en el crecimiento de su negocio. 

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